COMPETENCIAS propias del especialista en Farmacología Clínica:
1. Asistenciales:
1.1. Consultas terapéuticas
1.2. Monitorización de niveles de fármacos con fines terapéuticos
1.3. Monitorización de los efectos adversos de los fármacos
1.4. Información sobre fármacos
1.5. Evaluación y selección de medicamentos.
1.6. Realización de informes técnicos, especialmente de los nuevos
principios activos, para todas las Comisiones Clínicas en las que
se tomen decisiones fármaco-terapéuticas (de Farmacia, de Uso
Racional del Medicamento, de Infecciones y Política de
Antibióticos entre otras), Agencias de Evaluación Tecnológica y
gestores sanitarios.
1.7. Actividades formativas e informativas: boletines terapéuticos,
sesiones clínico-terapéuticas, cursos de formación
1.8. Elaboración y evaluación de guías clínicas y protocolos
terapéuticos.
1.9. Coordinación y apoyo metodológico, ético y legal a los proyectos
de investigación con medicamentos
2. Investigadoras: evaluación clínica y epidemiológica de los medicamentos:
2.1. Diseño y evaluación del desarrollo clínico de medicamentos
2.1. Evaluación de las propiedades farmacocinéticas y
farmacodinámicas de los medicamentos en el hombre.
2.2. Evaluación de la eficacia: ensayos clínicos
2.3. Evaluación de los efectos adversos: desarrollo de programas de
farmacovigilancia
2.4. Evaluación de la idoneidad, calidad de uso y efectividad: estudios
de utilización de medicamentos y resultados en salud.
2.5. Evaluación de la eficiencia: estudios de farmacoeconomía.
FARMACOLOGIA CLINICA
La Farmacología Clínica es la especialidad médica que evalúa los efectos de
los fármacos en la especie humana en general, pero también en subgrupos
específicos y en pacientes concretos. Esta evaluación se centra en la relación
entre los efectos terapéuticos (beneficios), los efectos indeseables (riesgos) y
los costes de las intervenciones terapéuticas e incluye la eficacia, seguridad,
efectividad y eficiencia.
Académicamente se define a la Farmacología Clínica como una disciplina
médica que, sobre una base científica, combina la experiencia farmacológica y
la experiencia clínica con el objetivo fundamental de mejorar la eficacia y la
seguridad en el manejo de los medicamentos. Un grupo de estudio de la OMS,
en el año 1970, recomendaba el desarrollo de la especialidad como una
disciplina integrada en los sistemas de salud, y señalaba entre sus funciones
“mejorar el cuidado de los pacientes promoviendo un uso más efectivo y seguro
de los medicamentos, incrementar el conocimiento a través de la investigación,
transmitir este conocimiento a través de la enseñanza y promover servicios
tales como información sobre medicamentos, análisis de fármacos,
monitorización del abuso de fármacos y asesoría en el diseño de estudios”.
Esta Especialidad integra el conocimiento de las propiedades farmacológicas
de los medicamentos con las características particulares de cada paciente, con
el objetivo de valorar la variabilidad en la respuesta e individualizar el
tratamiento. Para el desarrollo de sus actividades se requieren unos
conocimientos médicos que permiten colaborar, junto a otros especialistas, en
las decisiones terapéuticas sobre un paciente concreto ó en la identificación y
diagnóstico de cuadros clínicos complejos relacionados con el uso de
medicamentos.