La hemostasia es un mecanismo de defensa del
organismo que se activa tras haber sufrido un traumatismo o lesión que
previene la pérdida de sangre del interior de los vasos sanguíneos. Se divide en dos fases:
- Hemostasia
primaria: las plaquetas se adhieren a la superficie lesionada y se
agregan para constituir el “tapón hemostático plaquetar”.
- Hemostasia
secundaria o coagulación de la sangre: en esta fase, la activación de
múltiples proteínas de plasma produce la formación de un coágulo de
fibrina que impide la salida de sangre al exterior.