Los síntomas de la degeneración macular seca por lo general se desarrollan gradualmente y sin dolor. Estos pueden ser:
- Distorsiones visuales, como líneas rectas que parecen dobladas
- Reducción de la visión central en uno o ambos ojos
- La necesidad de luz más brillante al leer o realizar trabajos minuciosos
- Mayor dificultad para adaptarse a los niveles bajos de luz, como al ingresar a un restaurante poco iluminado
- Mayor visión borrosa de las palabras impresas
- Disminución de la intensidad o el brillo de los colores
- Dificultad al reconocer rostros